Grupo de Ayuda

A continuación encontrarán una nómina de las Preguntas que más comúnmente surgen durante las consultas.

Si desean formularnos alguna otra no incluída aquí, pueden hacerlo completando el formulario de contacto y a la brevedad, nuestro Equipo Médico responderá su inquietud.

Las preguntas más frecuentes que surgen durante las consultas

1. ¿A partir de qué edad debe empezar a preocuparme el hecho de no tener hijos?

La edad es un factor importante en fertilidad. La fertilidad femenina empieza a disminuir lentamente a partir de los 35 años, y en forma más acelerada a partir de los 40 años. Siendo las posibilidades de embarazo muy bajas luego de los 43 años.

2. ¿Cuándo debo asistir a un Centro especializado en Reproducción Asisitida?

En general es buena idea acudir al médico especialista si después de intentar el embarazo durante un año, nada hubiera sucedido. En mujeres mayores de 35 años esta consulta puede hacerse tras 6 meses de buscar el embarazo. El objetivo será realizar un diagnóstico básico, para poder ofrecer un pronóstico y planificar un tratamiento adecuado.

3. ¿Cuánto tiempo tardaremos en realizar el diagnóstico?

Generalmente se puede realizar en uno o dos meses. Algunas pruebas diagnósticas deben hacerse en días concretos del ciclo menstrual. Una vez conseguido el diagnóstico la pareja puede comenzar de forma inmediata el tratamiento.

4. ¿Es posible que la esterilidad este causada por factores psicológicos?

Se sabe que factores como la ansiedad, stress, las alteraciones sexuales, etc. pueden influir en la probabilidad de éxito de los tratamientos de reproducción asistida. Es por lo tanto previsible, aunque sea difícil de cuantificar, que estos mismos factores disminuyan la posibilidad de conseguir una gestación espontánea. Es importante garantizar a los pacientes que siempre que lo necesiten van a encontrar un apoyo psicológico adecuado en nuestra institución.

5. ¿Cuál es la causa que no me permite quedar embarazada?

Alrededor del 30 % de los casos de infertilidad tienen un origen masculino, en otro 30 % la causa es puramente femenina y en el resto suele haber problemas en ambos. En un 15% tras realizar los estudios a la pareja no se encuentra nada patológico es lo que se llama esterilidad de origen desconocido o sin causa aparente.

En la esterilidad de origen desconocido probablemente exista algún factor que limite la fertilidad de la pareja y que no pueda ser diagnosticado en un estudio básico. A veces se llega a un diagnóstico al realizar el tratamiento. Este puede ser el caso en ovarios que no respondan bien a la estimulación hormonal, óvulos que al realizar un ciclo de Fecundación in Vitro se vean de una calidad inferior a la esperada, espermatozoides que no consigan fecundar a los óvulos (falla de fecundación), embriones de mala calidad, o buenos embriones que no consigan implantarse en la mucosa uterina (falla de implantación).
6. ¿Cómo sabremos cuál es el tratamiento indicado en nuestro caso?

Cuando acudan a la consulta y tras comentar su caso, se pedirán una serie de pruebas que ayuden a diagnosticar cuál es el problema. Según los resultados de estas pruebas y según la edad de la mujer les informaremos sobre las distintas opciones de tratamiento a seguir, su posible éxito y sus riesgos. Es la pareja, con toda esta información, junto con el médico, la que decide que línea de tratamiento se seguirá.

7. ¿Cuántos tratamientos son necesarios de cada técnica para conseguir un embarazo?

El tratamiento con el que comience una pareja depende del diagnóstico y de la edad de la mujer. Se pueden realizar de 3 a 6 intentos de estimulación ovárica (sólo si hay un problema con la ovulación). Si no hubiera embarazo se realizan 3 a 5 ciclos de inseminación artificial. Y finalmente, si no se hubiera conseguido embarazo llegamos a la Fecundación in Vitro, donde recomendamos hacer un mínimo de 3 ciclos y un máximo de 6.

8. ¿Qué probabilidad tengo de quedarme embarazada con los tratamientos?

Depende fundamentalmente de la edad y también del diagnóstico. La mayoría (80%) de las pacientes menores de 35 años consiguen embarazo durante los tratamientos; el 60% de las mujeres entre 36 y 39 años quedan embarazadas, y sólo el 20% de las mujeres mayores de 40 años lo consiguen.

9. ¿Son dolorosos los tratamientos?

La estimulación ovárica y la inseminación artificial no lo son. En la fecundación in vitro la recuperación de ovocitos de los ovarios es dolorosa, ya que se realiza pinchando los ovarios con una aguja muy fina y aspirando el contenido folicular, de manera semejante a una extracción de sangre. Es por esta razón que la recuperación ovocitaria se hace en quirófano y bajo sedación para evitar cualquier molestia.

10. ¿Son peligrosos los fármacos utilizados?

La estimulación ovárica y la inseminación artificial no lo son. En la fecundación in vitro la recuperación de ovocitos de los ovarios es dolorosa, ya que se realiza pinchando los ovarios con una aguja muy fina y aspirando el contenido folicular, de manera semejante a una extracción de sangre. Es por esta razón que la recuperación ovocitaria se hace en quirófano y bajo sedación para evitar cualquier molestia.

11. ¿Qué probabilidad hay de embarazo múltiple con estos tratamientos?

En la estimulación ovárica e inseminación artificial la probabilidad de tener embarazo múltiple es del 20%. En Fecundación in Vitro, la probabilidad de gemelos se eleva al 25% y la de trillizos (sólo si transferimos 3 embriones) es de alrededor del 10%.

12. ¿Qué efectos tienen los tratamientos en los bebés nacidos por medio de estas técnicas?

Ninguno, los bebés que nacen tras un tratamiento de reproducción asistida son iguales a los nacidos tras ser concebidos espontáneamente. Es normal esta preocupación y por ello hay estudios sobre el desarrollo de los niños nacidos especialmente tras fecundación in vitro. Afortunadamente, toda la evidencia sugiere que el número de anormalidades encontradas en bebés de Fecundación in Vitro (FIV) es el mismo que el de bebés concebidos espontáneamente. Se ha comprobado que los nacidos a través de fertilización in vitro son niños equilibrados emocional y psicológicamente.