Brindamos información sobre la técnica a aplicar y la posibilidad de éxito

Vitrificación de óvulos

La vitrificación es una técnica que se utiliza para congelamiento de embriones y más recientemente para congelamiento de ovocitos.

En Gestar es una técnica que la venimos desarrollando con éxito desde hace un tiempo. Cada vez tenemos mayor número de consultas sobre este tema que despierta distintas inquietudes en las mujeres.

La vitrificación de óvulos, que es una forma de congelar óvulos, tiene distintas indicaciones:

Es útil para mujeres con cáncer que deben ser sometidas a quimioterapia o radioterapia, que muy probablemente se curarán pero quedarán con problemas de fertilidad; o para mujeres que deciden demorar la maternidad por cuestiones profesionales.

En nuestra experiencia hemos vitrificado óvulos a mujeres en buen estado de salud que querían criopreservar para almacenar para un futuro ya que es una forma de poder diferir la maternidad. Son mujeres que por razones profesionales o porque en ese momento están sin parejas, optan por este tipo de técnica que hoy la ciencia les brinda.

También tuvimos casos de chicas jóvenes con blastoma benigno de ovario con riesgo de perder el mismo en la cirugía, eligieron esta técnica, para conservar los óvulos en caso que la extirpación fuera necesaria en el momento de la cirugía.

Otro grupo de mujeres que hemos tratado, son las que llegan a realizar el tratamiento Fertilización in Vitro y tienen un número mayor de óvulos que los que se van a utilizar, no quieren congelar embriones y tampoco desechar las células que tanto les costó conseguir.

Para realizar el procedimiento la paciente se debe estimular los ovarios. Se busca obtener el mayor número posible de folículos (óvulos). Esto se va controlando con ecografías y estudios en sangre. Luego se realiza la aspiración folicular bajo guía ecográfica, los óvulos obtenidos son vitrificados y almacenados en el laboratorio.

El almacenamiento de los óvulos se realiza en termos con nitrógeno a -196 º C , este procedimiento es realizado por los biólogos de la Institución. Los óvulos pueden utilizarse cuando la paciente lo desee.

De líquido a sólido, al contrario a la congelación regular, que produce cristales de hielo que pueden perjudicar al óvulo, la vitrificación los enfría lo suficientemente rápido para que la transformación de líquido a sólido sea instantánea. Eso significa que no se forman cristales de hielo. La meta de la vitrificación no es otra que evitar el daño que, durante el proceso normal de congelamiento, ocasiona al óvulo la formación de cristales de hielo en su interior. Para evitarlo, se emplean soluciones especiales de vitrificación, que deshidratan al óvulo. Esas soluciones crioprotectoras, además, entran dentro del óvulo y se asocian con el agua que pueda haber quedado en su interior para evitar que se forme hielo

Con las técnicas tradicionales de congelación lenta, un 40 a un 50% de los óvulos sobrevive el proceso de descongelamiento pero con la vitrificación se obtienen un 90% a 95% de supervivencia.

Para una mujer con cáncer, estos son los únicos óvulos que ella va a tener, por lo que es importante que la mayor cantidad permanezca viable. La elevada tasa de sobrevida de los óvulos que son sometidos a la vitrificación hace de esta técnica una herramienta sumamente útil para preservar la fertilidad en distintos escenarios. Así, vitrificado, el óvulo puede ser conservado hasta que la paciente lo requiera.

Este procedimiento de criopreservación de óvulos abre un campo extenso para las mujeres, permite tener la posibilidad de elegir para un futuro. También seguramente con el tiempo habrá banco de óvulos como actualmente existe banco de semen.

Dentro de la especialidad de medicina reproductiva, cada vez son más las ramificaciones y usos que se puede ofrecer a la comunidad.

La vitrificación de óvulos abre un amplio espectro de posibilidades para la mujer y constituye un avance importante y vertiginoso en el área.

Los tratamientos pueden ser quirúrgicos, medicamentosos y/o de reproducción asistida